El cierre de mercados del jueves 13 de agosto dejó una fotografía internacional atravesada por dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, Wall Street mantuvo el tono positivo y el S&P 500 avanzó 0,65% hasta los 7.798,98 puntos. Por el otro, el petróleo perdió terreno después de las fuertes oscilaciones provocadas por la tensión geopolítica en torno al estrecho de Ormuz, mientras los mercados europeos mostraron un comportamiento más prudente.
En Nueva York, el S&P 500 terminó la jornada en 7.798,98 puntos, con una mejora de 50,49 unidades. El índice de volatilidad VIX, considerado una referencia del nivel de temor de los inversores, subió 0,62% hasta 14,63 puntos, una combinación que muestra que la renta variable pudo avanzar aun con cierta cautela sobre el escenario internacional.
El comportamiento de las acciones estadounidenses también fue dispar. Apple ganó 1% y terminó en 305,26 dólares, mientras que Santander retrocedió 0,19% hasta 12,888 dólares. Grupo Galicia avanzó 0,57%, con una cotización de 7.070 pesos, mientras Cemex perdió 1,30% y quedó en 18,96 dólares.
La jornada europea fue más contenida. El IBEX 35 español terminó con una caída de 0,18%, en 20.168,60 puntos. El movimiento coincide con la cautela que atraviesa a los mercados europeos frente a las expectativas sobre las tasas de interés estadounidenses y la persistencia de los riesgos geopolíticos.
El movimiento del petróleo también tiene una lectura geopolítica. La evolución del crudo continúa vinculada a la incertidumbre sobre las rutas marítimas y al escenario generado alrededor del estrecho de Ormuz. La crisis de Ormuz y el Mar Rojo ya está modificando el mapa del comercio mundial, con consecuencias que alcanzan al petróleo, los fertilizantes y los alimentos.
En el mercado cambiario internacional, el índice dólar DXY retrocedió apenas 0,01%, hasta 99,979 puntos. El euro avanzó 0,04% frente al dólar y quedó en 1,15264, mientras el dólar contra el yen subió 0,08%, hasta 159,528 yenes. La libra esterlina, en cambio, cedió 0,07% y se ubicó en 1,34849 dólares.
En la Argentina, la jornada cambiaria terminó con el dólar estadounidense en $1.465 para la compra y $1.515 para la venta, según la cotización informada a las 16:53. El euro se ubicó en $1.665 comprador y $1.765 vendedor, mientras que el real brasileño, tomado cada 100 unidades, quedó en $27.800 para la compra y $30.000 para la venta.
El mercado de materias primas volvió a mostrar la influencia de la geopolítica. El Brent, referencia internacional para buena parte del comercio mundial de petróleo, cotizó en US$86,94 por barril, con una caída de 1,81%. La referencia USOIL, correspondiente a otro contrato del crudo, marcó US$81,18, con una baja de 1,68%.
La caída del Brent se produjo después de varias jornadas en las que el petróleo había incorporado una importante prima geopolítica por la situación alrededor de Ormuz. La incertidumbre sobre el tránsito por esa vía estratégica continúa siendo uno de los factores observados por los operadores internacionales. Informaciones recientes muestran que el crudo volvió a retroceder por debajo de los US$90 mientras los mercados siguen pendientes de la evolución del conflicto y de las posibilidades de normalización del transporte marítimo.
El movimiento del petróleo también tiene una lectura inflacionaria. Un crudo más caro puede trasladarse a los costos de transporte, energía y producción, mientras que una baja como la registrada este jueves puede aliviar parcialmente esa presión. Para los bancos centrales, especialmente la Reserva Federal estadounidense, la evolución de la energía forma parte del complejo escenario que determina las expectativas sobre las tasas de interés.
El oro, tradicional refugio en momentos de incertidumbre, retrocedió 1,31% y quedó en US$4.349,83. La plata acompañó la tendencia negativa con una caída de 1,40%, hasta US$64,3852.
En las criptomonedas, el comportamiento también fue mixto. Bitcoin retrocedió 0,12% hasta US$63.328, mientras Ethereum avanzó 0,36% y se ubicó en US$1.884,50. La diferencia entre ambos activos volvió a mostrar que, aun dentro del universo cripto, los inversores están tomando posiciones diferentes frente al escenario financiero global.
Pero donde la jornada adquiere una dimensión especialmente relevante para la Argentina es en el mercado de granos. El trigo disponible en Rosario se ubicó en $318.520 por tonelada, mientras A3 Mercados registró $325.000. En futuros, la posición Rosario septiembre llegó a US$223,50 por tonelada, mientras el precio FOB MAGyP informado para el contado fue de US$240 y el valor de referencia de septiembre en CBOT quedó en US$239,85. El valor de mercado FAS MAGyP alcanzó $307.100.
En maíz, Rosario marcó $263.700 por tonelada y A3 Mercados $274.000, mientras el futuro Rosario septiembre se ubicó en US$190,90. El precio FOB MAGyP fue de US$213 y el valor de mercado FAS MAGyP alcanzó $268.467.
La soja volvió a mostrar valores significativamente superiores. El mercado disponible de Rosario registró $500.000 por tonelada, mientras A3 Mercados informó $508.000. El futuro Rosario septiembre se ubicó en US$344, el precio FOB MAGyP en US$455, el valor de referencia internacional en US$427,98 y el FAS MAGyP en $511.427.
El comportamiento de los granos adquiere una importancia adicional cuando se observa el escenario de las rutas marítimas internacionales. Las interrupciones o restricciones en corredores estratégicos pueden afectar no solamente al petróleo y al gas, sino también a los costos logísticos, los seguros marítimos, los fertilizantes y, eventualmente, al precio final de los alimentos.
En ese punto, la Argentina vuelve a quedar frente a una paradoja. El país es uno de los grandes productores y exportadores agroindustriales del mundo, pero una alteración prolongada de las rutas marítimas puede modificar los costos de transporte y alterar las condiciones de competencia de sus productos en los mercados internacionales.
El cierre de este jueves deja entonces un mercado que no responde a una sola historia. Wall Street conserva el impulso, Europa muestra mayor cautela, el dólar permanece prácticamente estable a nivel internacional, el petróleo retrocede después de semanas de tensión y los granos mantienen valores relevantes para la economía argentina.
La fotografía financiera del día también vuelve a colocar a Ormuz en el centro de la escena. Mientras los operadores miran las pantallas buscando señales sobre inflación, tasas y crecimiento, detrás de cada número existe una realidad física: barcos que deben navegar, petróleo que debe llegar a las refinerías, fertilizantes que deben alcanzar los campos y cereales que necesitan encontrar una ruta hasta los consumidores.
Por eso, el mercado no termina cuando cierran las bolsas. En un mundo donde la geopolítica puede modificar en horas el recorrido de un buque y el precio de una materia prima, cada cierre es apenas una pausa antes de la próxima cotización.
Redacción: Edgardo Pedro García Meza – FM LUZU 92.3 MHz, Villa Luzuriaga, Buenos Aires, Argentina.
