El presidente Javier Milei negó este miércoles que haya un atraso cambiario en el país y apuntó contra los economistas que sostienen lo contrario. «Lo que están diciendo está mal», dijo al hablar ante empresarios en el ciclo de charlas organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción.

«Parece interesante este debate porque desde mi punto de vista lo que están diciendo la mayoría de los analistas está mal», arrancó su discurso y luego arremetió: «Unos cuantos han currado durante años con estos análisis berretas y ahora necesitan justificar… o como le erraron en diciembre y enero quieren forzar la realidad para clavar sus puntas».

Gran parte del Gabinete acompañó al Presidente durante la exposición desde la mesa principal del Alvear Palace Hotel. Allí estuvieron sentados, entre otros, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro del Interior, Guillermo Francos; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; y la canciller Diana Mondino.

En una exposición por momentos muy técnica, el mandatario siguió: «Si yo voy a definir atraso, quiere decir que estoy comparando contra algo, quiere decir que tengo que conocer el vector de precios completo», pero sostuvo que eso no es posible.

«¿Creen que pueden hacer esa cuenta y definir que hay atraso?», cuestionó y sumó una nueva pregunta: «¿Eso significa que no pueden hacer nada? No. Podría haber formas o mecanismos indirectos para creer que hay un desequilibrio».

Javier Milei, en su discurso de este miércoles. Javier Milei, en su discurso de este miércoles.

En un duro discurso, el libertario acusó a los economistas que dicen que hay un atraso cambiario de «deshonestidad intelectual» y denunció que «quieren que vaya mal porque le pifiaron».

Al respecto, bromeó entre algunas risas del auditorio: «Es insultante para alguien que piense dos minutos las cosas que están diciendo… Vine más sangriento que de costumbre. Igual tengo más, aviso».

Luego reconoció que «en medio de la crisis» que heredó «sobrerreaccionó un poquito». «Y… sí», concedió sobre la magnitud del ajuste. «Ahora podemos empezar a relajar y devolver porque ya sobrerreaccionamos el equilibrio fiscal«, continuó Milei. Más tarde, destacó: «Estamos haciendo un ajuste de 15 puntos del PBI. ¿Imposible? ¡Nada! Lo estamos haciendo nosotros».

Volvió rápidamente al asunto que atacó desde el inicio de su exposición: el tipo de cambio y los reclamos de devaluar.

«Querer corregir devaluando es aumentar la cantidad de pobres e indigentes y no es solucionar el problema. Cuando se limpie el sistema argentina va a ser cara en dólares, sí, pero no se corrige devaluando, se corrige con reformas estructurales», insistió. Y añadió: «Si tuviéramos atraso tendríamos caída sistemática de reservas y no paramos de comprar».

Javier Milei expone en el CICP.Javier Milei expone en el CICP.

«No hay atraso cambiario», enfatizó. «Lo que tengo son otros problemas. Tengo problemas de infraestructura. Y estamos trabajando con el DNU y la Ley Bases trabajando con la infraestructura», expresó Milei. «De a poco vamos liberando las restricciones, las vamos haciendo. Una de las cosas que nos ponderó el FMI es que liberamos. Pero no lo vamos a hacer todas juntas», dijo sobre los cepos en el sistema de cambios.

«Estamos en zona de abrir el cepo», el apodo de Caputo y la defensa del ministro

Sobre el cepo, aseguró que el Gobierno está «en zona de poder abrirlo», aunque luego mencionó algunos condicionamientos: «Si nosotros resolvemos los pasivos remunerados, y los puts, y por otra parte estamos arreglando el problema de los dividendos, estamos calzando los flujos y cuando terminamos de hacer eso vamos a abrir el cepo».

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El Presidente enumeró cuáles son los objetivos a cumplir para tomar la decisión de eliminar el cepo. «Está en nuestros planes abrirlo lo más rápido posible», dijo.

Y reforzó su explicación: «Está en nuestros planes abrirlo lo antes posible, pero tardamos porque lo hacemos a mercado, no lo hacemos de prepo, por la fuerza. Esa es una característica de este gobierno, que respeta a rajatabla la propiedad privada», dijo sobre las restricciones.

Luego mencionó una promesa de campaña: la disminución de impuestos. «La mejor muestra de que los queremos bajar es que no los coparticipamos, porque si los coparticipamos no los bajamos más», expresó el Presidente. «En la medida que la economía empiece a rebotar lo vamos a empezar a bajar», acotó.

Hubo un capítulo aparte para una nueva defensa de Luis Caputo. «A Toto voy a decirle chanchito de yeso: para sacarle un mango hay que romperlo. Y lo avalo. Es irrompible», dijo el Presidente sobre el ministro de Economía, con quien -como comentó en varias oportunidades- se entiende con una mirada de ojos. «Y digo más -siguió- si alguien lo quiere romper antes me va a tener que romper a mí porque no voy a entregar el resultado fiscal».

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El Presidente defendió a su ministro de Economía: «Si alguien quiere romperlo, primero me va a tener que romper a mí».

En otra de las pocas salidas del discurso con el que se lanzó ante los empresarios, se tomó unos segundos para recibir a José Luis Espert, con un resto de ironía. «No te envidio», le dijo al diputado, que llegó desde el Congreso.

Cerró con la promesa de lanzar una «competencia de moneda», por la que los propios argentinos volcarán sus dólares en la economía formal.

«Vamos a lanzar una competencia de moneda y a medida que la economía se empiece a expandir y el sendero de consumo se haga más grande, entonces lo que va a hacer es incrementar la demanda de dinero. Pero nosotros no vamos a emitir. La economía se va a monetizar endógenamente por los propios individuos poniendo más dólares adentro de la economía o la moneda que se les dé la gana», explicó Milei.

«El peso va a quedar fijo y ustedes van a poder elegir en qué moneda van a hacer las transacciones», dijo el Presidente.

Cerró subrayando la defensa de su plan económico, sin una nueva devaluación en el horizonte.

«No es que no hay un programa económico. Si son miopes, no es mi culpa. Si son ignorantes, no es mi culpa. Esos que dicen ‘tiene que tener una matriz productiva proyectada…’. Digo: no soy comunista, soy liberal. Los artífices del futuro son ustedes, por lo tanto no le pidan peras al olmo. No voy a ser un intervencionista, voy a ser un liberal libertario».

Por fmluzucom

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