Fuerza Aérea Argentina celebró sus 114 años con homenaje a Malvinas, veteranos y nuevas capacidadesLa Fuerza Aérea Argentina conmemoró sus 114 años de historia con la presencia de veteranos de Malvinas, personal militar y autoridades. La ceremonia puso en valor la memoria, el compromiso y las nuevas capacidades de la institución.

La Fuerza Aérea Argentina conmemoró el 114° aniversario de su creación con una ceremonia realizada en la Base Aérea Militar Morón, en una jornada atravesada por la historia, la memoria de Malvinas, el presente operativo y la mirada puesta en el futuro de la institución.

Fuerza Aérea Argentina celebró sus 114 años con homenaje a Malvinas y nuevas capacidades

Una ceremonia que reunió a la comunidad militar internacional

La dimensión de la ceremonia también quedó reflejada en la presencia de delegaciones militares extranjeras, que acompañaron a la Fuerza Aérea Argentina en la celebración de sus 114 años. Los uniformes y las insignias de distintas instituciones militares compartieron el mismo escenario junto a las autoridades argentinas, en una imagen que reflejó los vínculos de cooperación, camaradería y respeto que trascienden las fronteras.

Oficial de la Fuerza Aérea Argentina durante el acto por los 114 años de la institución

La imagen de los representantes militares reunidos frente al emblema de la Fuerza Aérea Argentina sintetizó, en silencio, una jornada en la que la memoria, el servicio y la camaradería militar volvieron a encontrarse bajo el mismo cielo.

También estuvieron presentes el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare; el jefe del Estado Mayor General del Ejército Argentino, teniente general Oscar Santiago Zarich; y el jefe del Estado Mayor General de la Armada Argentina, almirante Juan Carlos Romay, junto con agregados militares extranjeros, autoridades consulares y legislativas, representantes de los ministerios de Defensa y Seguridad, personal militar, Veteranos de la Guerra de Malvinas, familiares e invitados especiales.

La presencia de representantes de otras fuerzas armadas junto a las máximas autoridades militares argentinas aportó a la jornada un carácter que fue más allá de la celebración institucional. En Morón, la historia de la Fuerza Aérea Argentina se encontró con el presente de la defensa y con una comunidad internacional que acompañó a la institución en una fecha cargada de significado.

Más de un siglo después de aquellos primeros pasos que llevaron a la Argentina a mirar hacia el cielo con el sueño de desarrollar una capacidad aérea propia, la institución volvió a encontrarse con su historia. Una historia construida a través del servicio, la formación y el sacrificio, y marcada para siempre por la experiencia de la Guerra de Malvinas.

Una institución que nació con el sueño de conquistar el cielo

Durante la ceremonia, Petri puso el acento en la trayectoria de la Fuerza Aérea Argentina y en los valores que acompañaron a sus integrantes a lo largo de 114 años.

“Hoy celebramos a una institución que nació con el sueño de conquistar el cielo, que creció al servicio de la Nación y se templó en los momentos más exigentes de nuestra historia”, expresó el ministro.

Sus palabras llevaron inevitablemente la mirada hacia 1982. Petri recordó el bautismo de fuego de la Fuerza Aérea Argentina, ocurrido el 1° de mayo de 1982, y rindió homenaje a quienes participaron de la Guerra de Malvinas.

Aquel día quedó grabado para siempre en la historia de la institución. Los hombres y mujeres de la Fuerza Aérea enfrentaron un conflicto de enorme intensidad y llevaron adelante misiones que dejaron una huella profunda en la memoria nacional.

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Para el ministro, el desempeño alcanzado durante aquella guerra fue también consecuencia de una cultura construida durante generaciones sobre la disciplina, la exigencia, la audacia y la preparación.

Malvinas volvió así a ocupar un lugar central en una ceremonia que no solamente recordó el pasado, sino que buscó establecer un puente entre aquella generación y quienes hoy tienen la responsabilidad de continuar la misión.

Los Veteranos de Malvinas, una memoria que sigue de pie

Entre los presentes hubo también quienes llevan sobre sus hombros una parte irremplazable de la historia argentina: los Veteranos de la Guerra de Malvinas.

Veteranos de Guerra de Malvinas durante la ceremonia por los 114 años de la Fuerza Aérea Argentina

Su presencia en una ceremonia de la Fuerza Aérea Argentina no es solamente un acto de reconocimiento. Es también la posibilidad de volver a mirar a una generación que, siendo muy joven, fue llamada a defender la soberanía nacional y que desde entonces carga con una historia que pertenece a todos los argentinos.

Los Veteranos representan mucho más que el recuerdo de una guerra. Son testimonio vivo de una experiencia que atravesó sus vidas y que forma parte inseparable de la memoria nacional. Muchos regresaron con heridas visibles; otros con marcas que no siempre pueden verse. Todos volvieron con una historia que merece ser escuchada, respetada y transmitida a las nuevas generaciones.

Su presencia en Morón recordó que Malvinas no es solamente una página de los libros de historia. Es también una memoria viva que camina entre nosotros, que tiene nombres, rostros, familias y compañeros que quedaron para siempre en las islas y en el mar.

En tiempos en los que la sociedad necesita recuperar valores como el compromiso, la solidaridad, el sentido del deber y el amor por la Patria, los Veteranos de Guerra de Malvinas constituyen un ejemplo para toda la ciudadanía. No por haber buscado protagonismo, sino precisamente por haber cumplido con una responsabilidad que les fue encomendada y por haber sostenido, durante décadas, la memoria de quienes no regresaron.

Su legado también habla de perseverancia. De seguir adelante después de una experiencia que marcó para siempre sus vidas. De transformar el recuerdo en compromiso y de convertir el dolor en una razón más para mantener viva la causa de Malvinas.

Por eso, cuando los Veteranos estuvieron presentes en Morón, no fueron simplemente invitados a una ceremonia. Fueron parte de la historia que la Fuerza Aérea Argentina volvió a recordar al cumplir 114 años.

Y mientras las aeronaves cruzaban el cielo y los reservistas marchaban orgullosos junto a sus camaradas, allí estaban ellos, los hombres que alguna vez llevaron ese uniforme al combate, recordándonos que hay ejemplos que no necesitan discursos para permanecer.

Los Veteranos de Guerra de Malvinas son memoria, son historia y son, para toda la ciudadanía, un ejemplo de compromiso, dignidad y amor por la Patria.

Defender el cielo argentino en tiempos de nuevas tecnologías

La celebración también estuvo atravesada por el presente operativo de la institución. La vigilancia y el control del espacio aéreo nacional constituyen una de las principales responsabilidades de la Fuerza Aérea Argentina y requieren una estructura en la que confluyen tecnología, infraestructura y personal especializado.

Radares, centros de comando y control, aeronaves, bases aéreas, sistemas de comunicaciones y capacidades logísticas forman parte de una red destinada a garantizar que el país pueda conocer y responder ante lo que sucede sobre su territorio.

En ese escenario, la recuperación de capacidades adquiere una importancia estratégica. Petri destacó que las prioridades de la gestión incluyen el reequipamiento de las Fuerzas Armadas, pero también el bienestar del personal y sus familias, la formación profesional y el reconocimiento de las responsabilidades asumidas.

“Tengan plena certeza de que nos encontramos redoblando esfuerzos para que estas prioridades se traduzcan en acciones concretas, en una retribución acorde con las responsabilidades asumidas, en un sistema de salud capaz de acompañar al personal y a su familia, y en una carrera que reconozca el esfuerzo, la preparación y el conocimiento”, afirmó.

La modernización de una fuerza militar no se construye solamente con nuevas aeronaves o sistemas tecnológicos. También requiere hombres y mujeres preparados para emplearlos, mantenerlos y convertirlos en capacidades concretas.

El personal, en el centro de la institución

Petri puso especial énfasis en el valor del personal de la Fuerza Aérea.

“Que quede claro, en la Fuerza Aérea no sobra nadie”, sostuvo.

La frase resumió uno de los conceptos centrales de su discurso: detrás de cada aeronave, cada radar, cada sistema de comunicaciones y cada operación existe personal que durante años adquiere conocimientos y experiencia para desempeñar funciones que, en muchos casos, requieren un elevado nivel de especialización.

Pilotos, mecánicos, especialistas en electrónica, comunicaciones, meteorología, logística, operaciones, mantenimiento y control aéreo forman parte de una estructura donde cada función resulta necesaria para que una misión pueda cumplirse.

El conocimiento acumulado por esas generaciones constituye, en sí mismo, una capacidad estratégica. Una capacidad que no se adquiere de un día para otro y que requiere formación, entrenamiento y continuidad.

Bell 407 y el camino hacia los F-16

Por su parte, el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, destacó el presente de la institución y las capacidades incorporadas durante los últimos años.

“Estamos más presentes que nunca a través del cumplimiento de nuestra misión y de las diferentes tareas que llevamos a cabo. Estamos presentes donde la comunidad lo necesite”, afirmó.

Entre las capacidades mencionadas se encuentra el sistema de armas Bell 407, destinado a tareas de búsqueda y rescate en alta montaña, una misión que exige precisión, entrenamiento y capacidad de respuesta ante situaciones de extrema complejidad.

Pero uno de los grandes capítulos del proceso de recuperación de capacidades está relacionado con el programa F-16.

La incorporación de este sistema de armas representa un cambio significativo para la capacidad de combate de la Fuerza Aérea Argentina. Sin embargo, el proceso excede la llegada de las aeronaves. También involucra capacitación, infraestructura, mantenimiento, logística y preparación de personal.

Valverde destacó los avances registrados tanto en la formación de quienes tendrán a su cargo la operación de los nuevos sistemas como en el desarrollo de la infraestructura necesaria para recibirlos y sostenerlos.

“Como ven, la Fuerza Aérea está de pie y está viva más que nunca”, concluyó.

La Reserva también llevó sus alas a Morón

En medio de la ceremonia hubo una presencia que tuvo un significado especial para quienes mantienen un vínculo permanente con la institución más allá del servicio activo.

Pasaje de la Compañía de Reserva de la Fuerza Aérea Argentina con asiento en la BAM Morón
Pasaje de la Compañía de Reserva de la Fuerza Aérea Argentina, con asiento en la Base Aérea Militar Morón, durante la ceremonia conmemorativa.

Integrantes del SIRFA, la Reserva de la Fuerza Aérea Argentina, participaron de los actos conmemorativos y desfilaron orgullosamente junto a sus camaradas durante la celebración del 114° aniversario.

La representación estuvo integrada por personal de la Reserva de Buenos Aires y de Rosario, que llegó hasta la Base Aérea Militar Morón para formar parte de la jornada.

Pasaje de la Compañía de Reserva de la Fuerza Aérea Argentina con asiento en la BAM Morón

Con sus uniformes, en formación y al paso del desfile, los reservistas volvieron a demostrar que el vínculo con la Fuerza Aérea no desaparece cuando termina una etapa de servicio activo. Permanece en la memoria, en la camaradería, en los conocimientos adquiridos y, fundamentalmente, en el sentido de pertenencia.

Porque la Reserva no representa solamente un recuerdo de quienes alguna vez vistieron el uniforme. Representa también una forma de mantener viva una vocación de servicio y de continuar vinculados a una institución que forma parte de la propia historia.

Los integrantes del SIRFA desfilaron orgullosos, llevando consigo las historias de quienes los precedieron y la responsabilidad de quienes todavía sienten como propia la misión de la Fuerza Aérea Argentina.

Y en ese paso firme, entre camaradas, generaciones y recuerdos, volvió a cobrar sentido el lema que identifica a la Reserva:

“Nemo fortior voluntarius.”

Nadie es más fuerte que el voluntario.

Una frase breve, pero con una enorme carga de significado. Porque quien permanece voluntariamente al servicio de una institución después de haber cumplido su etapa activa no lo hace solamente por obligación, sino por convicción, pertenencia y compromiso.

En Morón, la Reserva desfiló con orgullo. Y lo hizo como siempre: voluntariamente.

Un desfile para recordar a quienes estuvieron y a quienes siguen

La ceremonia culminó con un desfile terrestre y aéreo que incluyó el pasaje de distintas aeronaves de la Fuerza Aérea Argentina.

Uno de los momentos centrales fue la formación a baja altura, acompañada por el toque de silencio y el desprendimiento de numeral. La maniobra adquirió un significado especial dentro de una jornada en la que la memoria de Malvinas estuvo presente desde el comienzo.

Durante algunos minutos, el cielo de Morón volvió a convertirse en escenario de un encuentro entre pasado y presente. Las aeronaves que surcaron el cielo representaron las capacidades actuales de una institución que, al mismo tiempo, mantiene la memoria de aquellos que participaron de las operaciones aéreas durante la Guerra de Malvinas.

Participaron también de la ceremonia los secretarios de Asuntos Internacionales para la Defensa, Daniel Enrique Martella, y de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa, Mario Katzenell; el jefe de Gabinete del Ministerio de Defensa, Guillermo Madero; el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare; el jefe del Estado Mayor General del Ejército Argentino, teniente general Oscar Santiago Zarich; y el jefe del Estado Mayor General de la Armada Argentina, almirante Juan Carlos Romay.

También estuvieron presentes agregados militares extranjeros, autoridades consulares y legislativas, representantes de los ministerios de Defensa y Seguridad, personal militar, veteranos de la Guerra de Malvinas, familiares e invitados especiales.

114 años mirando hacia el futuro

Un aniversario militar nunca es solamente una fecha. Es también una oportunidad para mirar hacia atrás, reconocer a quienes construyeron una institución y preguntarse qué organización recibirán las próximas generaciones.

La Fuerza Aérea Argentina llegó a sus 114 años con una mirada puesta simultáneamente en tres momentos de su historia.

El pasado, representado por quienes construyeron la institución y por los Veteranos que combatieron en Malvinas.

El presente, marcado por la vigilancia y el control del espacio aéreo nacional y por la recuperación de capacidades.

Y el futuro, asociado a nuevas tecnologías, nuevos sistemas de armas y una generación de hombres y mujeres que deberán sostener la defensa del cielo argentino durante las próximas décadas.

En ese recorrido, la presencia de la Reserva adquiere también un significado profundo. Los integrantes del SIRFA que desfilaron en Morón no solamente acompañaron una ceremonia. Llevaron consigo una parte de esa historia y demostraron que el uniforme puede guardarse, pero que el sentido de pertenencia no necesariamente desaparece.

A 114 años de su creación, la Fuerza Aérea Argentina volvió a celebrar su historia mirando hacia el cielo. Allí donde nació aquel sueño que dio origen a la institución y donde todavía permanece una parte esencial de su identidad.

Un cielo que guarda las huellas de quienes lo defendieron, que observa las capacidades que hoy se recuperan y que espera a las nuevas generaciones llamadas a custodiarlo.

Y abajo, en tierra, también estuvieron quienes alguna vez lo hicieron desde el servicio activo y hoy lo siguen acompañando desde la Reserva.

Desfilaron orgullosos. Porque hay vínculos que no terminan cuando termina un destino: permanecen en la memoria, en la camaradería y en el orgullo de pertenecer a la Fuerza Aérea Argentina.

Fuente

Fuente: Ministerio de Defensa de la República Argentina.
Información oficial sobre la ceremonia por el 114° aniversario de la Fuerza Aérea Argentina, realizada en la Base Aérea Militar Morón el 10 de agosto de 2026.

Elaboración periodística: FM LUZU 92.3 MHz – Villa Luzuriaga.

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