“Hemos reclamado, a los efectos del voto electoral, el Estado de Pensilvania (que no permitirá observadores legales), el Estado de Georgia y el Estado de Carolina del Norte, cada uno de los cuales tiene una GRAN ventaja de Trump. Además, por la presente reclamamos al Estado de Michigan si, de hecho….. ¡hubo un gran número de votos arrojados en secreto, como se ha informado ampliamente!», dijo en redes sociales.

En unos comicios marcados por la polarización, la pandemia y una histórica crisis económica, el mandatario republicano se proclamó ganador y denunció un fraude sin presentar pruebas.

https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1324108200141082624

Cuando todo apuntaba a que Biden iba a arrebatar Arizona a los republicanos, un primer revés para el presidente, éste anunció que iba a acudir a la Corte Suprema de Justicia, al parecer para pedirle que detenga el conteo de votos enviados por correo.

https://twitter.com/euronewses/status/1323927121362898944

«Nosotros ganamos esta elección», dijo el mandatario en un discurso en la Casa Blanca. «Este es un fraude al público estadounidense (…) Queremos que la votación se detenga», dijo.

La campaña de Biden rechazó las declaraciones de Trump calificándolas de «indignantes» y «sin precedentes», y el equipo legal del demócrata se dijo «listo para actuar» si el presidente trata de detener el recuento.

Trump acusó asimismo a Biden de intentar «robar» la votación, en un tuit que inmediatamente fue etiquetado como «engañoso» por Twitter.

Antes, desde su feudo de Wilmington, Delaware, Biden declaró que estaba «en camino» de lograr la victoria, y pidió paciencia a la población. “No estoy aquí para declarar que ganamos, pero sí para reportar que cuando finalice el conteo de votos, seremos los ganadores”, afirmó más tarde.

Según las proyecciones de los principales medios, Trump se quedó con Florida y Iowa, donde ganó en 2016; con Ohio, en el que desde 1964 ganaron todos los candidatos que llegaron a la Casa Blanca; y con Texas, un bastión republicano desde 1976.

Contrario a lo que ocurrió hace cuatro años con Hillary Clinton, Biden puede ganar el voto popular y además acceder a la Casa Blanca consiguiendo los 270 votos electorales necesarios, de un total de 538 que integran el Colegio Electoral según el sistema de sufragio universal indirecto.

Hasta ahora, Biden acumulaba 264 votos electorales, frente a los 214 de Trump.

Todo indica que el resultado estará supeditado a los estados del Medio Oeste.

Con un récord de más de 100 millones de estadounidenses que votaron de manera anticipada, los resultados finales definitivos podrían tardar muchas horas aún, o incluso días.

En medio de una pandemia que se ha cobrado la vida de más de 231.000 estadounidenses, los demócratas soñaban con teñir de azul el mapa rojo surgido en 2016.

Senado y Cámara de Representantes

Además de la presidencia y vicepresidencia, se eligieron los 435 escaños de la Cámara de Representantes, donde los demócratas conservaron su mayoría.

También está en liza cerca de un tercio del Senado, donde los republicanos arriesgan perder su ventaja de 53-47.

Por ahora celebran el triunfo del senador aliado de Trump Mitch McConnell, líder la mayoría republicana reelegido en Kentucky, según proyecciones.

Roberto Montesinos, un estadounidense de origen hondureño de 71 años, votó orgulloso por Trump en Miami. «En los cuatro años que él ha estado aquí, yo estoy mejor», dijo, y agregó: «La pandemia no es culpa de Trump, el que diga eso es un ignorante».

«No sé como alguien puede querer a Trump, quiero que lo arresten», dijo en California, Alex Tovar, un mexicano que lleva 40 de sus 58 años en Estados Unidos

Tovar es de East LA, una localidad de Los Ángeles donde más del 95% de la población es latina.

Según una encuesta de la consultora Latino Decisions, Biden le ganó a Trump entre los votantes latinos en todo el país por unos 43 puntos.

Durante meses, Trump ha planteado el fantasma de una «izquierda radical» dispuesta a transformar la principal potencia mundial en una «Venezuela a gran escala».

Biden, apoyado por Obama, multiplicó las advertencias contra las consecuencias potencialmente devastadoras de un segundo mandato de Trump para la democracia, considerándolo el «peor presidente» de la historia de Estados Unidos.

La posibilidad de que el país vire al azul, o se mantenga en rojo, hace temer disturbios, luego de las manifestaciones a veces violentas contra el racismo que sacudieron al país este año.

En la capital, como Nueva York y otras grandes ciudades, muchos comercios tapiaron sus ventanas en previsión de saqueos y protestas violentas, y las fuerzas policiales están en máxima alerta.

Por fmluzucom

Deja una respuesta