Las entidades financieras podrán, para los saldos a financiar a partir de los $200.000, aplicar una tasa diferencial hasta el máximo permitido por la ley de Tarjetas de Crédito, establecido en un 25% más que la tasa que perciben por los créditos personales, y similares a los que aplican las tarjetas no bancarias.

Según las estadísticas del sistema financiero, el 95,5% de tarjetas de crédito registran financiamiento por un monto inferior al tope establecido, por lo que seguirán bajo el régimen de tasa máxima de 43%.

El 4,5% de las tarjetas emitidas registra saldos superiores al tope de $200.000 y sólo sobre los saldos adicionales los bancos podrán aplicar la tasa diferencial.

Por fmluzucom

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