Dimas Covas, director del Instituto Butantan de San Pablo, socio de Sinovac Biotech en la investigación, dijo en una conferencia de prensa que la resolución del regulador de salud le causó “indignación”.

“Puesto hay que más de 100.000 voluntarios en este momento, puede haber muertes. Es un fallecimiento que no está vinculado a la vacuna como tal y no es el momento de interrumpir los ensayos”, afirmó.

La prensa reportó más tarde que el episodio señalado como causa del freno de las pruebas se trató de un suicidio. Según se informó, policías encontraron el cuerpo del muerto en el baño de su casa junto a jeringas y ampollas.

Se trata de un revés en los esfuerzos de Sinovac que contrasta con la buena noticia divulgada casi al mismo tiempo por la estadounidense Pfizer, que dijo el lunes que su vacuna experimental arrojó una efectividad del 90%. Bolsonaro, que por largo tiempo se ha mostrado hostil a China y es un aliado ideológico de Donald Trump, ya había expresado que la vacuna de Sinovac carecía de credibilidad. El martes por la mañana dijo en su página de Facebook que la suspensión de las pruebas era “otra victoria” personal.

Sin embargo, analistas hablan de un creciente aislamiento de Brasil en momentos en que, además de estar distanciado de China, el presidente perderá el respaldo de Trump, derrotado en las elecciones estadounidenses por Joe Biden, quien ha amenazado con imponer sanciones si continúa la deforestación de la Amazonia

Por fmluzucom

Deja una respuesta