ENTREVISTAMOS AL CN (R) VGM OSCAR OULTON DEL BAT. INF.MARINA NRO 1 (BIM1) DURANTE LA GESTA DE MALVINAS

Sep 29, 2021

MIÉRCOLES 29 SEP 2021 A LAS 22 HS ENTREVISTAMOS AL CN (R) VGM OSCAR OULTON DEL BAT. INF.MARINA NRO1 (BIM1) DURANTE LA GESTA DE MALVINAS MENSAJES WSP AL 11 60036977 O ESCUCHANOS O VENOS POR LA PC O TV POR LAS SIGUIENTES PLATAFORMAS: YOUTUBE: https://www.youtube.com/c/fmluzu923mhz FORMATO AUDIO: RADDIOS.COM: https://www.raddios.com/13606-radio-online-fm-luzu-fm-923-villa-luzuriaga-argentina RADIO GARDEN: http://radio.garden/listen/fm-luzu-92-3/vEat5buQ MY
TUNER: https://mytuner-radio.com/es/emisora/fm-luzu-923-fm-476201/ OI RADIO: https://oiradio.co/fm-luzu92-3-mhz-s271979 Y EN OTRA MAS PLATAFORMAS. TE ESPERAMOS «PARA NO OLVIDAR»

Operación Rosario

La Operación Rosario

fue la conquista de las islas Malvinas por parte de la Argentina en 1982 por medio de una operación anfibia incruenta, por decisión de la Junta Militar que gobernaba en el país desde 1976. El archipiélago estaba bajo control del Reino Unido desde su ocupación en 1833.

Los militares argentinos desalojaron a las autoridades británicas y establecieron una gobernación militar. Las autoridades argentinas, lideradas por Leopoldo Galtieri, planificaron la operación a partir de diciembre de 1981.7​ En marzo de 1982, zarpó una flota expedicionaria del continente. El desembarco inició el 2 de abril y fue ejecutado sin mayores inconvenientes excepto por un muerto en la toma de la Casa de Gobierno. El comandante argentino logró su objetivo sin causar bajas en el enemigo ni los civiles, algo que la dictadura requería para las negociaciones diplomáticas. Al final, las fuerzas argentinas rindieron a la reducida guarnición británica, la cual fue deportada junto al gobernador Rex Hunt.​

El 3 de abril el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 502 que pedía​

  1. la cesación inmediata de las hostilidades.
  2. la retirada inmediata de todas las fuerzas argentinas de las islas Malvinas.
  3. a los gobiernos de la Argentina y el Reino Unido a que procuren hallar una solución diplomática a sus diferencias y a que respeten plenamente los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

15 sobre 30 países votaron a favor de la resolución, uno por encima del mínimo necesario. La dictadura argentina no esperaba este resultado. Con la excepción de Panamá, los miembros del Movimiento de Países No Alineados votaron en contra de la Argentina mientras que la Unión Soviética, EspañaPolonia y China se abstuvieron.​

Ese mismo sábado 3 de abril, el Gobierno del Reino Unido lanzó la Operación Corporate, a cargo de la Fuerza de Tareas 317, para recapturar los archipiélagos.​

El 1 de abril, a las 21:18, el primer grupo de botes se desprendió del ARA Santísima Trinidad: 84 comandos anfibios y buzos tácticos bajo el mando del capitán de corbeta Guillermo Sánchez Sabarots. A las 22:45, el grueso de la Agrupación de Comandos Anfibios salió del buque en 19 embarcaciones destacándose, inmediatamente, el destructor en su zona de patrullado. Desembarcaron en Mullet Creek sobre las 23:00. A esa misma hora, el submarino ARA Santa Fe libró a otros diez buzos tácticos para colocar balizas de radionavegación y ocupar el faro Cabo San Felipe. Cuando el Santa Fe emergió, fue detectado por el radar de navegación del buque costero Forrest, con lo que se iniciaron las hostilidades. A las 23:40, en la zona del aeropuerto se observó una bengala verde y, al poco tiempo, fue apagado el faro San Felipe.

Ya el 2 de abril, a primeras horas, se dio el desembarco de un grupo de comandos anfibios y de buzos tácticos con botes neumáticos para despejar posibles obstáculos o minas que hubiera en las playas para el arribo de los vehículos anfibios, a la 1:30, los hombres de Sánchez Sabarots se dividieron en dos grupos: el primero, comandado por él mismo, se dirigió a los barracones de la Real Infantería de Marina británica en Moody Brook para atacarlos; el segundo, bajo el mando del capitán de corbeta Pedro Edgardo Giachino, segundo jefe del Batallón de Infantería de Marina N.º 1 (BIM 1), avanzó hacia Puerto Stanley con objeto de tomar las oficinas del gobernador y capturarlo. El cabo Jacinto Eliseo Batista integró el grupo inicial de comandos que desembarcó en Pembroke:Pasamos a muy poca distancia del grupo de ametralladoras que nos estaba esperando en la playa. Pedimos autorización para tomarlos, cosa que fue denegada, primero porque no tenía que haber bajas y segundo porque no querían que se desvelase la operación.​

A la 1:55, el submarino ARA Santa Fe salió a la superficie, frente a Punta Calebroña y lanzó sus buzos tácticos a unos 3000 m del faro San Felipe, que se encontraba apagado, alejándose después, a máxima velocidad en superficie, para regresar a su lugar de patrulla. Pero los británicos, sobre aviso, habían evacuado los barracones y estaban desplegados en posiciones de combate para defender la localidad. Durante la aproximación al área de Moody Brook, Sánchez Sabarots había perdido a uno de sus hombres, el teniente de navío Jorge Horacio Bardi que se había torcido el tobillo en la oscuridad, convirtiéndose en la primera víctima de la guerra.​

A las 4:20, el destructor ARA Hércules izó su pabellón de guerra y comenzó su patrulla en Puerto Groussac, protegiendo el inicio de la fase de asalto, la aproximación del BDT ARA Cabo San Antonio y de la corbeta ARA Drummond. A las 5:45, la Fuerza de Desembarco de Sánchez Sabarots abrió intenso fuego automático y de granadas de aturdimiento sobre los barracones donde suponían a los infantes de marina británicos. A los pocos minutos, descubrieron que nadie devolvía el fuego (estaban vacíos). El ruido, por el contrario, alertó al mayor Mike Norman —que dirigía a las fuerzas británicas— de que los argentinos habían llegado.

Cerca de las 6:00 se apagaron las luces de la bodega del BDT, se abrieron las compuertas de proa y se pusieron en marcha los enormes extractores de gases.

A las 6:22, llegó la orden «¡Primera ola al agua!» y, desde el portal de proa del ARA Cabo San Antonio, comenzaron a lanzarse al mar los vehículos anfibios, con tropas de élite integradas por el Batallón de Infantería de Marina N.º 2 cuyo comandante era el capitán de fragata de IM Alfredo Raul Weinstabl y junto a ellos, una Sección del Regimiento de Infantería 25 del Ejército Argentino, a cargo del subteniente Roberto Oscar Reyes, embarcados también en uno de los anfibios. Uno a uno fueron zambulléndose al mar los tractores anfibios, orientándose solo con las balizas que habían colocado los buzos tácticos del submarino ARA Santa Fe. La primera oleada fue la vanguardia de la Fuerza de Desembarco, integrada por efectivos de la Compañía Foxtrot del Batallón de Infantería de Marina N.º 2 bajo el mando del capitán de corbeta (IM) Hugo Jorge Santillán como Comandante de la Vanguardia y el teniente de corbeta (IM) Carlos Ramón Schweizer como segundo comandante y jefe de la Compañía Foxtrot. Esa formación de avanzada llegó a tierra y enfiló hacia el aeropuerto. Una vez que se llega a la cabecera de pista del mismo, el subteniente Reyes recibe la orden de despejar con sus tropas del Ejercito Argentino la pista principal que se encontraba obstaculizada con maquinarias y tractores.

La Vanguardia, constituida principalmente por elementos de infantería, morteros, ametralladoras y cañones sin retroceso de la Compañía Foxtrot continua hacia la zona del istmo que une el aeropuerto con Puerto Stanley sobrepasándolo rápidamente en dirección al poblado. Aproximadamente unos 400 metros antes de llegar al mismo, el vehículo anfibio ‘VAO 7’ que iba a la cabeza de la formación, a cargo del suboficial Víctor Quiroga, recibe un nutrido fuego de misiles antitanques por lo cual Santillán ordena desenfilada de casco para evitar que los tiros de ametralladora que reglaban los británicos, puedan dar en alguno de los tripulantes y a la vez manda el desembarco de las tropas que rápidamente tomaron posición para repeler el ataque. De igual manera actuaron los dos vehículos que venían detrás, uno a cargo del capitán Hugo Santillán y otro a cargo del teniente Carlos Schweizer quienes tomaron posición desplegando a los infantes de marina en el terreno y comenzando a repeler el ataque que arreció cuando los ingleses abrieron fuego con ametralladoras y también con cañones sin retroceso Carl Gustav de 84 mm. A raíz de esto el comandante de la vanguardia le ordena al suboficial Mario Di Filipo, que haga fuego con sus cañones sin retroceso de 75 mm del vehículo ‘VAO 19’, cuidando de tirar muy por encima de las tropas británicas para evitar ocasionarle bajas al enemigo tal como fue la orden del contraalmirante Busser. Se efectuaron disparos de tiradores, de morteros y finalmente al hacerlo con los cañones sin retroceso de 75 mm impactando en la parte alta del galpón desde cuya base combatía un grupo de royal marines que optan por batirse en retirada ante la precisión de la infantería de marina argentina. En estos primeros combates se produce el primer y único herido de la vanguardia, el infante de marina Horacio Tello. Las Compañías Echo (teniente de navío Carlos Cesar Aruani) y Delta (teniente de navío Francisco Armando Di Paola) desembarcaron poco después para ocupar el faro y continuar con las misiones planeadas.

A las 6:30, desde el Santísima Trinidad, se radió un comunicado en el que instaba a la población a no ofrecer resistencia para evitar derramamiento de sangre. A las 6:45 de la mañana del 2 de abril, se realizó el izamiento del pabellón argentino en las islas, a cargo de Guillermo Rodríguez, suboficial mayor de Infantería de Marina y encargado de la Agrupación de Comandos Anfibios.​

El grupo de Giachino, la avanzada de las fuerzas argentinas, se dirigió a la casa del gobernador, y le invitaron a la rendición. Al no recibirse respuesta, entraron al anexo de los sirvientes, donde se había atrincherado un grupo de marines reales, y se entabló un combate. Comenzó un tiroteo generalizado, donde se produjo la primera baja del conflicto, el capitán de corbeta Pedro Giachino, que fue herido mortalmente; fueron también alcanzados por las esquirlas y resultaron heridos de gravedad, el teniente de fragata Diego García Quiroga y el cabo primero Ernesto Urbina. El resto de sus hombres se replegaron, aunque mantuvieron el asedio sobre la sede del Gobierno británico, disparando desde una posición elevada ubicada al sur. Pedro Giachino murió después, convirtiéndose así en la primera baja de la guerra de las Malvinas y recibió post mortem la Cruz al Heroico Valor en Combate. El contraalmirante Busser buscó al Padre Angel Mafezzini que había sido herido en el ojo y le pidió que fuera al hospital para darle sus últimos ritos.​

Los constantes cambios de posición de los comandos anfibios argentinos y el uso de granadas de aturdimiento hicieron creer a los defensores que estaban bajo el ataque de una fuerza numéricamente muy superior a la real, lo cual resultó decisivo para obtener su rendición. A los pocos minutos, aterrizó el primer C-130 Hercules de la Fuerza Aérea Argentina en el Aeropuerto de Puerto Stanley.

El grupo del capitán de corbeta Guillermo Sánchez Sabarots se encolumna y rápidamente sale para reforzar a los hombres del capitán Giachino, pero antes de llegar a la casa del gobernador, apareció un argentino de la población civil, que no había sido capturado, y avisa de la presencia de unos 20 milicianos en Drill Hall, por lo que los comandos anfibios entraron y los milicianos no ofrecieron resistencia.​

Cuando la Compañía E del teniente de navío Carlos Aruani llegó a las proximidades del viejo aeropuerto, sufrió el primer ataque de la infantería de marina británica. Un blindado LVTP-7 fue averiado por disparos de una ametralladora de la 2.ª Sección del teniente Bill Trollope, pero la tripulación argentina resultó ilesa. El capitán de fragata Alfredo Weinstabl, comandante del BIM 2 recuerda:Dispuse que la Compañía Delta del teniente de navío Di Paola desplegara para constituirse como base de fuego y la Echo del teniente de navío Aruani, sin desmontar de los vehículos a oruga, se lanzase hacia la ciudad, pero ya el capitán Santillán, con sus morteros, ametralladoras, el fuego de los fusileros y fundamentalmente con un eficaz disparo de uno de sus cañones sin retroceso había hecho que los ingleses cesaran en su acción, retirándose al interior de la localidad.​

El contraalmirante Busser, responsable del desembarco, comenzó a preocuparse: las tropas blindadas aún no habían entrado en contacto con los comandos, y la resistencia británica era más intensa de lo esperado. Ordenó entonces que un pelotón de fusileros del Batallón del BIM 1 bajo órdenes del teniente de navío Oscar Oulton fuesen helitransportados a la costa.

A las 8:30, el gobernador Hunt y el mayor Norman, sitiados y bajo presión, debatieron qué hacer. Se sugirió dispersarse por el interior para iniciar una guerra de guerrillas, pero finalmente, creyéndose rodeados por una compañía reforzada de infantería de marina, decidieron que este plan de acción no tenía sentido.51​ Hicieron traer al vicecomodoro52​Héctor Gilobert, un argentino residente de las islas al que consideraban un espía, y le encargaron negociar el alto el fuego.

Poco después de la rendición británica, más de treinta ciudadanos argentinos que habían sido tomados rehenes en la capital malvinense fueron liberados por los hombres del teniente de fragata Juan Carlos Martinelli.​

Según el capitán de corbeta Santillán, un vehículo anfibio de recuperación (‘R1’) había desembarcado en cercanías de la capital malvinese poco después de la captura de la Casa del Gobernador, para realizar reparaciones de emergencia en dos de los vehículos, uno que había perdido una de sus orugas y otro que había sido baleado 97 vezes en el tiroteo con los hombres del teniente Trollope​

Una vez reparados, la misión de Santillán fue la toma de Navy Point en la península Camber. Al ingresar en el galpón fue recibido a tiros por un soldado británico y al salir corriendo se engancha el pie en una piedra sufriéndo un esguince grave.​

Esa mañana, el abanderado de la Flota de Mar, teniente de fragata Martín Cazaux, se trasladó desde el ARA Hércules hasta Puerto Stanley, en un helicóptero Lynx, para izar la bandera de la Argentina.

Al día siguiente aparecieron en los periódicos británicos las fotos de los marines tendidos en el suelo boca abajo. Aproximadamente 120 defensores —incluyendo 42 miembros de la FIDF, 2 ex marines reales​, 6 o 7 policías fueron capturados por los argentinos en la acción.​

Entre los 120 prisioneros tomados en la Operación Rosario, figuraban los suboficiales Gerald Cheek y Pat Peck y sus secciones de la ‘Falkland Islands Defence Force’ (FIDF) capturados en las inmediaciones de la Casa del Gobernador.​

Media docena de marines reales bajo el mando del cabo Stefan York evitaron ser capturados, pero pronto se vieron obligados a rendirse totalmente agotados a los pocos días de tomar refugio en Long Island Farm. Terry Peck, de la policía local tuvo más éxito, y pudo unirse a la fuerza de desembarco británico en San Carlos.

Cumplida su tarea por la fuerza de desembarco en Malvinas, algunas de sus fracciones se encontraban listas para el repliegue al continente, que comenzó el mismo 2 de abril.

En esas circunstancias, y ante la necesidad de brindar apoyo logístico a las unidades navales que operaban en el puerto de la capital de las islas, el comandante de la flota de mar dispuso la creación del Apostadero Naval Malvinas, designando como jefe al capitán de fragata Adolfo A. Gaffoglio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *