Rubén Eduardo Colombini, un delincuente con un pesado prontuario, circulaba por la autopista Panamericana, a la altura de La Horqueta, en San Isidro, cuando se cruzó con un móvil de la policía bonaerense. Los uniformados intentaron identificarlo. Él no lo dudó e intentó fugarse. Tenía dos motivos: estaba en libertad condicional y estaba armado con un fusil de asalto soviético con dos cargados completos. Pero no pudo ir muy lejos y fue detenido. Ahora, los investigadores intentan determinar desde cuándo y cómo, el viejo ladrón de bancos tenía el emblemático AK-47 y, esperan que la información surja tras el análisis del teléfono celular que fue secuestrado en el operativo.

Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes de la investigación. “Creemos que, en el momento que fue interceptado por los policías, Colombini trasladaba el fusil a un lugar para guardarlo para después poder usarlo en algún robo ya planeado. La Justicia ordenó hacer un peritaje sobre el teléfono celular donde se esperaba obtener información sobre el origen y poder hacer la trazabilidad del AK-47″, sostuvo un detective del caso.

Colombini, de 41 años, estaba en libertad condicional. Había salido de la cárcel hace cinco meses cuando cumplía una condena de diez años y medio de prisión por un millonario robo en el Bingo de Zárate, golpe ocurrido en enero de 2017. Hasta su detención vivía en Villa Adelina, San Isidro.

También, según informaron fuentes de la policía bonaerense, había sido condenado por un robo ocurrido en 2006 en la sucursal Martínez del Banco Patagonia.

Colombino, el fusil, los cargadores y las municiones

Colombini fue detenido el viernes pasado, tras ser interceptado por personal del Comando de Patrullas de San Isidro que hacía una recorrida preventiva. El sospechoso circulaban en un Peugeot 208 gris.

“El personal del Comando de Patrullas advirtió que la chapa patente que tenía colocada el Peugeot 208 no correspondía al vehículo. Entonces, se intentó identificar al conductor, que se dio a la fuga”, explicaron fuentes de la Superintendencia de Seguridad Región AMBA Norte I de la policía bonaerense, a cargo del comisario mayor Lucas Borge.

El auto en el que circulaba el sospechoso había sido robado en Berazategui el 21 de julio pasado, informaron fuentes policiales.

Finalmente, Colombini fue detenido en la colectora Este de la autopista Panamericana, a la altura del Camino Real Morón, en jurisdicción de la comisaría de La Horqueta.

“El fusil secuestrado en poder de Colombini es del año 1989 y tiene su numeración correspondiente. Ahora intentaremos determinar cómo llegó a manos del delincuente y para qué pensaba utilizarlo”, explicó a LA NACION un detective que participa de la investigación.

La causa quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIyJ) de Boulogne, conducida por la fiscal Paula Hertig, pero en estos momentos subrogada por su colega Gastón Garbus. Colombini fue imputado de los delitos de resistencia a la autoridad y encubrimiento.

Tras la detención de Colombini, el intendente de San Isidro, Ramón Lanús, sostuvo en su cuenta de la red social X: “Un ladrón menos en San Isidro. En trabajo preventivo coordinado con la Policía de la Provincia, el Comando Patrulla de San Isidro detuvo en Boulogne a un criminal que tenía un botín de guerra en el auto, con un fusil de asalto soviético AK-47. Nuestra prioridad es y será mejorar la seguridad. Eso lleva tiempo y trabajo, pero este es el camino correcto para enfrentar a todos los delincuentes”.

Por fmluzucom