Biden propuso como fiscal general (secretario de Justicia) al juez Merrick Garland, un independiente nominado por Barack Obama para la Corte Suprema en 2016 y vetado por los republicanos en el Senado. Según prometió, este “servirá a los Estados Unidos, no a un gobierno”.

El electo calificó a los partidarios de su antecesor como “terroristas domésticos” y deploró las acciones de aquel, lo que abrió especulaciones sobre las responsabilidades penales que podrían caberle cuando deje su cargo.

Por otro lado, la presidenta de la Cámara de Representantes, la también demócrata Nancy Pelosi, pidió ayer la inmediata destitución de Trump a través de la aplicación de la 25ª enmienda (ver nota aparte).

El republicano, sostuvo, “es una persona muy peligrosa que no debería continuar en el cargo”. Su remoción, entonces, “es una urgencia de suma importancia”, dijo.

El miércoles, “el presidente incitó una insurrección armada contra Estados Unidos”, dijo Pelosi a periodistas en el Capitolio de los Estados Unidos, y “cometió un acto de sedición”.

Por fmluzucom

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