El proceso se realizó con la nación en alerta y la ciudad de Washington bajo un inusual toque de queda, en medio del despliegue de cientos de efectivos de la Guardia Nacional. Acorralado, Trump, quien se ha negado a aceptar su derrota, dijo en un comunicado inmediatamente posterior a la votación que habrá una transición ordenada el día de la asunción de Biden, el 20 de enero.

“Aunque estoy totalmente en desacuerdo con el resultado de estas elecciones y los hechos me apoyan, habrá una transición ordenada el 20 de enero”, dijo. “Esto representa el fin de uno de los mejores primeros mandatos presidenciales y es solo el inicio de nuestra lucha para devolver a Estados Unidos su grandeza”, agregó.

Wall Street cotizó a niveles récord al constatar que el Congreso pudo restaurar el normal funcionamiento de las instituciones.

Una seguidora de Trump que fue miembro por 14 años de la Fuerza Aérea y se presentaba como “excombatiente” y “libertaria”, Ashli Babbitt, murió de un disparo dentro del Congreso. Otra mujer y dos hombres fallecieron en los alrededores en circunstancias aún no aclaradas, se informó.

Un policía del Capitolio involucrado en el tiroteo mortal puesto bajo licencia administrativa a la espera de una investigación, dijo el jefe dwel cuerpo, Steven Sund, en un comunicado. La protesta fue convocada y alentada por el propio Trump, quien desde hace semanas lanza denuncias falsas sobre la transparencia de las elecciones del 3 de noviembre, en las que fue vencido por Biden.

Lo ocurrido desató una oleada de renuncias en el gabinete, entre ellas la de la secretaria de Transporte Elaine Chao, el asesor adjunto de seguridad nacional Matt Pottinger, el director de asuntos de Europa y Rusia en el Consejo de Seguridad Nacional Ryan Tully y el enviado especial para Irlanda del Norte Mick Mulvaney. “No puedo seguir aquí después de lo de ayer”, dijo el último.

La policía realizó el miércoles 52 arrestos, incluyendo 26 dentro del Capitolio. Esas personas comenzaron ayer a comparecer ante la Justicia.

Mientras, un grupo de legisladores prometió investigar cómo manejaron el asalto al Congreso las fuerzas del orden. Asimismo, la misma ocurrencia de esos episodios generó denuncias sobre una falta de preparación calificada de “catastrófica”.

Eventos como una certificación de un resultado electoral o la juramentación presidencial implican planes de seguridad detallados de numerosas agencias, pero esta vez hubo mucha menos planificación, admitieron funcionarios.

Por fmluzucom

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