Un gran descenso en los rendimientos de los bonos del Tesoro con vencimiento a largo plazo por expectativas de un menor gasto fiscal, junto con un repunte en las acciones y otros activos más riesgosos, pusieron al dólar bajo una presión vendedora constante que probablemente continuará.

La moneda norteamericana también se debilitó ante su par japonesa, cotizando a 103,25 yenes, cerca de un mínimo de ocho meses. Frente al euro, retrocedía un 0,5% a 1,1882 unidades tras caer un 0,9% en la sesión anterior.

Por su parte, el yuan ‘onshore’ trepó a 6,58 unidades por dólar, el nivel más fuerte en más de dos años. Muchos inversores esperan que un gobierno de Biden rebaje algo la guerra comercial de Trump con China, lo que beneficiaría a la moneda china.

Los inversores apuestan a que el aspirante demócrata Joe Biden se convertirá en el próximo presidente de EEUU, pero el Senado mantendrá la mayoría republicana, lo que hará difícil que los demócratas aprueben el gran paquete de alivio por el coronavirus que están impulsando.

La necesidad de más estímulo cobró relevancia este viernes, cuando el gobierno estadounidense reportó que los empleadores contrataron en octubre al menor número de personas en cinco meses. Se trató de la prueba más clara hasta la fecha de que el fin del anterior estímulo fiscal y la explosión de casos nuevos de coronavirus están restando impulso a la recuperación económica.

«Seguimos con la impresión de que la economía de Estados Unidos se está desacelerando y eso se está reflejando en un dólar mucho más débil», dijo Joe Manimbo, analista senior de mercados en Western Union Business Solutions.

Por fmluzucom

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