Las cuevas de la City porteña pagan menos por esos billetes y también los venden más baratos. Aunque son totalmente de curso legal los ahorristas los rechazan. Se llega a pagar hasta $5 menos porque en teoría son «más difíciles de mover».

En los últimos día lo que comenzó a ocurrir es que quienes acuden a los bancos a retirar los dólares que comprar, dentro del cupo mensual permitido de u$s200, tampoco los quieren.

“Se advierte a los consumidores de todo el mundo que no es necesario cambiar los billetes de u$S100 del diseño anterior por los nuevos. Es la política del Gobierno de los EE.UU. que todos los diseños de la moneda de los EE.UU. sigan siendo moneda de curso legal, independientemente del momento de su emisión”, anunció la Fed en 2013, la última vez que renovaron el diseño del billete.

La versión más reciente de los billetes estadounidenses es la que tiene una banda azul que lo atraviesa y la cara de Franklin aparece en primer plano, sin el óvalo. Ese es el billete llamado “cabeza grande”, y la banda azul es una medida de seguridad adicional con la que se busca evitar las falsificaciones.

Aunque no hay motivos «legales», los “arbolitos” toman los billetes viejos de u$s100 con descuentos de entre $2 y $5. Ocurre lo mismo con los dólares de menor denominación.

La situación se acentuó por estos días de mayor movimiento en el mercado informal a raíz de la baja del dólar blue que tras alcanzar los $195 bajó caso $40 en una semana.

En los bancos el problema surge a la hora de retirar, porque los ahorristas prefieren los billetes «cara grande». No así para depositar, dado que las entidades tienen la obligación de aceptar cualquier tipo de moneda de curso legal.

La solución para los billetes viejos es enviarlos a EEUU para su reposición por los nuevos, pero esta operatoria está trabada por la pandemia.

Por fmluzucom

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