Hay más títulos, rodados durante la cuarentena, o terminados entre la primera y la segunda ola, como “El nombrador”, documental de Silvia Majul sobre el cantautor Daniel Toro, que, dicho sea de paso, ayer cumplió 80 años, la comedia de Sabrina Farji “Ex casados”, con Jorgelina Aruzzi y Roberto Moldavsky, que terminó de rodarse en diciembre en La Rioja, y “Existir”, de Gabriel Grieco, fantaciencia con Vanesa González, Victorio D’Alessandro y Sofía Gala, que empezó a rodarse en noviembre de 2019 en París, Shanghái, Mar Azul y Cachi, y se retomó pocas semanas atrás en Salta.

Con todos los protocolos, la industria de cine intenta continuar su trabajo. ¿Pero podrán estrenar este año, o deberán ir a la cola? Porque en lista de espera se encuentran, desde el año pasado, “El silencio del cazador”, de Martín Desalvo, con Alberto Ammann y Pablo Echarri, ambos premiados en Málaga y Santiago de Chile, “Marea alta”, de Verónica Chen, con Gloria Carrá, ganadora del Blood Window de Sitges, “La panelista”, de Maxi Gutiérrez, con Florencia Peña y Favio Posca, el cordobés “La noche más larga”, de Moroco Colman, con Daniel Aráoz, premiado en Oldenburg, “Radio Olmos”, de Gustavo Mosquera, “Quemar las naves”, de Rodolfo Carnevale, con Martina Gusmán y Gerardo Romano, y otras de Ana Katz, Fernando Spiner, Tamae Garateguy, Víctor Cruz, Ezio Massa, Campusano, José Cicala y varios otros autores. Por ahora, la única boca de salida sigue siendo el streaming. Algunos se decidirán por ella, o se resignarán, que no es lo mismo, pero no todos los productores están dispuestos a estrenar en pantalla chica y horarios reducidos lo que han hecho para una explotación “comme il faut”.

¿Qué pasará, por ejemplo, con el largo de animación hispano-argentino “La gallina Turuleca”, de Gondell y Monigote, que forzosamente no tuvo sala en las vacaciones de invierno y ahora debe prender velas para no perder otro año más. En España, al menos, se estrenó el 1 de enero del 2020 y tuvo dos meses para salvar ampliamente su parte. Después llegó la pandemia y dejó todo el negocio desplumado. Lo salvó, seis meses después, Santiago Segura, que se animó a estrenar su nueva comedia en salas, y tuvo tanto éxito que ya el primer día de exhibición hizo 460.000 euros, lo que allá se dice “un auténtico taquillazo”. Dato interesante, la comedia se llama “Padre no hay más que uno 2. La llegada de la suegra”, y es la continuación de su anterior éxito “Padre no hay más que uno”, remake de la comedia argentina “Mamá se fue de viaje”, de Ariel Winograd, con Diego Peretti (que también tiene una remake mexicana).

Por fmluzucom

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