Cada vez más personas dejan la ciudad para mudarse al interior

Jul 22, 2021

La modalidad que trajo la pandemia funciona a la inversa de lo que solía pasar 50 años atrás y que hoy todavía sigue siendo motor en la juventud de los pueblos o las ciudades más pequeñas. Desde allí miles de jóvenes migran al terminar sus estudios secundarios para poder cursar su carrera elegida en distintas universidades ubicadas en puntos neurálgicos de la Provincia.

Sin embargo, según pudo averiguar Municipios, los adultos están cerrando su etapa de ciudad para abrirse a un nuevo mundo con las ventajas que brinda el teletrabajo. En tiempos de covid-19, vivir en grandes ciudades implica para todos aquellos que teletrabajan estar encerrados en departamentos junto a sus familias, con escasa infraestructura para el trabajo remoto, mobiliario adecuado, iluminación natural, sobrecarga de conectividad. “Es a partir de estas nuevas incomodidades que algunas personas empezaron a buscar mudarse a pueblos o ciudades más pequeñas, a fin de tener más espacio, acceso al aire libre y evitar las aglomeraciones”, afirma Fernando Gorzalczany, arquitecto, Sr Project Manager de CBRE Argentina.

Un ejemplo de ello es Pinamar: en los últimos 12 años fue el municipio de la provincia de Buenos Aires que más creció: tuvo un aumento demográfico del 84%, y los 5 mil nuevos habitantes que llegaron en el año 2020 se sumaron a los 45 mil anteriores. En el 2020 la ciudad creció más del 10%. Es por esto que, durante el año pasado, se inauguró el primer espacio de coworking de la Ciudad.

En el país, en los últimos tiempos, la Fundación Es Vicis, que promueve el repoblamiento rural, recibió 10 veces más consultas para migrar a pueblos que en los meses previos a la pandemia. Algo similar sucede con Responde (una organización dedicada a promover el desarrollo social y económico de los pequeños pueblos rurales de la Argentina), que viene observando un marcado interés en familias que hoy sueñan con una vida más tranquila.

El avance de los medios de transporte y de las conexiones virtuales generan nuevas formas de crecimiento urbano y se experimenta el surgimiento de diferentes subcentros (polos) de desarrollo residencial. Esto conlleva un movimiento poblacional que no privilegia a las grandes urbes y que genera un crecimiento de ciudades medianas, cuya particularidad radica en el estrecho vínculo de éstas con el mundo rural, no sólo desde lo productivo (neo-ruralidad). “Es decir, se observa una inversión del patrón migratorio de la segunda mitad del siglo XX, en el que el movimiento se dio, fundamentalmente, del campo hacia las ciudades capitales”, agrega Gorzalczany.

Pero no sólo sucede en Pinamar. Exaltación de la Cruz, Carmen de Areco y Monte Hermoso son otros de los destinos acostumbrados a engrosar su población durante los fines de semana y en vacaciones (por la gran cantidad de propietarios no residentes) que elevaron su población.

Sin datos concretos al respecto, Alejandro Dichiara, a cargo de Monte Hermoso, le dice a Municipios que “en el 2000 teníamos 2.000 habitantes, en 2010 pasamos a 6.500 y hoy ya duplicamos ese número. Va creciendo el doble cada diez años, pero en este último tiempo se sumó más gente de lo habitual en busca de mejorar su calidad de vida. Hay muchas personas que se vienen a vivir desde Capital Federal. Gente que viene en busca de tranquilidad y mucha gente de la zona que lo tenía como un country y que ahora se queda toda la semana trabajando desde acá en modo home office”.

Desde San Andrés de Giles, Carlos Puglelli le explica a este medio que “es un fenómeno que se viene dando. La autovía 7 y 8, más la cercanía con la Capital Federal, nos hace ver que hay mucha gente que toma la firme decisión de venirse a vivir a nuestra ciudad”. Lo mismo corroboran desde Exaltación de la Cruz, donde gobierna Diego Nanni.

En la Argentina, y según el censo 2010, el 80% de los núcleos habitados del país son pueblos rurales de menos de 2.000 habitantes. Por otra parte, 17 ciudades concentran casi el 60% de la población del país y casi el 40% de ella vive en el 0,14% del territorio nacional.

Es difícil establecer la magnitud del fenómeno debido a la escasez de estadísticas oficiales. Sin embargo, el estudio de CBRE Research arroja datos precisos sobre el impacto del covid-19 en los patrones de migración de los residentes en USA. El análisis indica que, a medida que la crisis por la pandemia se intensificaba y la restricción del distanciamiento social se afianzaba, se aceleró la salida de personas de los centros urbanos densos y de alto costo.

Frente a este escenario, que aún no permite determinar si este es un fenómeno pasajero, propio de los tiempos de pandemia o si se acentuará esta tendencia incipiente en los próximos tiempos, la pregunta que queda sin responder es la siguiente: ¿la pandemia, cambiará para siempre la forma de trabajar y el rol de la oficina?

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