“Dentro de lo que estamos viviendo, la situación de Villa Gesell es tranquila y normal, aunque en otros municipios esto quizá no sea así y a veces pagamos justos por pecadores, pero en Gesell estamos trabajando bien. De todos modos, entendemos que no podemos tener diferentes procedimientos tanto en los municipios de la costa y como en otros lugares del país”, aseguró el intendente Gustavo Barrera.

El dardo fue dirigido para su vecino, el intendente de Pinamar Martín Yeza, quien en declaraciones a este diario ya había dejado en claro que la decisión de un toque de queda es “una decisión política, no partidaria”. En relación a este hecho en concreto, el alcalde de Pinamar aseguró ayer que se harán efectivas las medidas, pero que “la gastronomía y los bares, seguro padecerán el impacto”.

En Mar del Plata, todos los sectores vinculados a la nocturnidad manifestaron su preocupación. La Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y Musicales (A.A.D.E.T) se declaró en estado de “alerta extrema” y a través de un comunicado solicitó “la impostergable decisión de cuidar la supervivencia del sector ya que, en caso de ignorar todos los argumentos expresados, estarán provocando y desencadenando un perjuicio irreparable a la cultura argentina”.

La secretaria general marplatense de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA), Mercedes Morro, le dijo a este medio que “el Gobierno debería darle un ATP a todos los trabajadores temporarios y que los establecimientos se arreglen son el personal efectivo”. Y sumó que “estamos altamente preocupados. Si fuera desde la 1 de la mañana sería otra cosa porque claramente el tema está en la juventud. Pero es una situación muy dura y Mar del Plata ya está muy castigada y con mucha mala prensa. El empresariado está muy complicado y cerrar a esa hora significa que muchos no puedan volver a abrir”.

Más al sur, en Monte Hermoso, el intendente Alejandro Dichiara le dijo a Ámbito que “le pedimos a la Nación a través de Provincia que en la Costa el cierre sea de 1 a 5 de la mañana. Es muy difícil explicarle ahora a un tipo que tiene un restaurante, y al que le dijiste que iba a ver temporada, que se lo cerrás a las 11 de la noche”. Y agrega que “volviendo para atrás, no tendría que haber habido temporada si pensamos solo en el cuidado de la salud. Pero había una gran presión por el tema de la economía. Y cuando se intentó darle tema al paso de la economía aumentaron los contagios más de lo que se pensaba y se está despelotando todo”.

En la misma línea se expresó el alcalde de Miramar, Sebastián Iannantuony, para quien el horario sugerido por Nación es “bastante complicado para la gastronomía nocturna que ha sido muy golpeada durante la pandemia”.

Por fmluzucom

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