Al enterarse de que la vicepresidenta se dirigía a Balcarce 50, Fernández bajó a la capilla ardiente para recibirla junto a la exesposa de Maradona, Claudia Villafañe, y las hijas del «Diez», Dalma, Giannina y Jana.

Cristina Fernández de Kirchner se acercó al grupo, donde también estaban el ministro del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro, y el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés «Cuervo» Larroque, pero estuvo pocos minutos con ellos.

Poco después tanto el Presidente como la vice y los funcionarios tuvieron que retirarse del lugar en medio del desborde de gente que ingresó de forma irregular y que terminó por convencer a la familia de Maradona de concluir la ceremonia.

La exmandataria no visitaba Casa de Gobierno desde el 31 de agosto y no conversaba desde hacía unos dos meses con Fernández, según él mismo reconoció en una entrevista reciente.

La relación entre ambos se enfrió luego de la carta abierta que publicó la vicepresidenta para tomar distancia de las decisiones de gestión y cuestionar el desempeño de algunos funcionarios, a los que no nombró.

Por fmluzucom

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