El 14 de noviembre de 2022 marcó un punto de inflexión para la biotecnológica Biogen. Ese día, Christopher Viehbacher asumió como CEO de la compañía y encaró lo que catalogó como una redefinición del negocio. La decisión no fue simple, pero sí justificada: durante los últimos cuatro años, los ingresos de la empresa venían cuesta abajo.

“Durante mucho tiempo, Biogen tuvo un enfoque muy limitado. Fundada en 1978, la compañía presentó el primer tratamiento modificador de Esclerosis Múltiple, al que luego le siguieron otros desarrollos. Pero nos encontramos en una situación en la que nuestra cartera había madurado, había mucha competencia y no teníamos la siguiente innovación”, señaló Viehbacher a LA NACION. Y añadió: “Un sello distintivo de nuestra industria es que nada es para siempre. El lanzamiento de un producto al mercado nos lleva años, pero luego conservamos su exclusividad por alrededor de solo una década. Muy a menudo, nos encontramos ante la necesidad de tener que reinventarnos”.

Christopher Viehbacher, CEO de Biogen, visitó la Argentina

Frente a ese escenario, una de las primeras medidas que tomó fue el lanzamiento del proyecto denominado Fit for Growth. A través del mismo, apuntó no solo a reducir costos, sino también a construir nuevas capacidades y alinear los recursos con aquellas áreas que pondrían a la compañía en el camino del crecimiento.

Para Viehbacher, el modo de iniciar este nuevo camino era claro. El ejecutivo había llegado desde la francesa Sanofi, en donde tuvo que hacer frente también a un escenario de cambios: lideró la empresa a través de la pérdida de exclusividad de gran parte de su cartera, impulsó la adquisición de Genzyme y el crecimiento con productos como Dupixent -un biológico indicado para dermatitis atópica, entre otras afecciones, que empujó los últimos balances de la firma- y diversificó la cartera de I+D.

“Cada vez que un nuevo líder llega a una organización, hay una anticipación del cambio, pero lo importante es realmente convencer a las personas de la necesidad de cambiar”, señaló. Y amplió: “Muchos líderes cometen el error de dedicar los primeros tres o seis meses a dialogar con los equipos para luego elaborar el plan. De esa forma, al inicio, le da una señal a la organización de que nada cambió y cuando quiere hacerlo, debe conseguir la motivación. Por eso, es importante lanzar el cambio al principio del mandato, porque es cuando las personas lo esperan. Es fundamental hacerlo rápidamente, involucrando a las personas en las decisiones clave y proporcionándoles una estructura, para salir adelante sin causar un daño permanente a una empresa. Al fin y al cabo, las empresas son comunidades, y es fundamental pensar en el impacto sobre las personas para cualquier proceso de cambio”.

Christopher Viehbacher avanza en un plan de reestructuración de la compañía

Esta misma mirada fue la que trajo ahora a Viehbacher a la Argentina, quien se convirtió así en el primer CEO de Biogen en visitar la filial local. Presente en el país desde 2008, con oficinas en Vicente López, en la provincia de Buenos Aires, la compañía es liderada por Andrea Da Pieve desde 2022. “Me gusta visitar los diferentes mercados, para entender realmente qué necesita la empresa y qué podemos hacer para respaldarla. Tenemos un equipo sobresaliente, pero como empresa global, nuestro trabajo es identificar cómo ayudar a que Andrea construya realmente un negocio exitoso”, explicó durante su estadía, en una entrevista con LA NACION.

Ampliación de la cartera

Históricamente, Biogen se enfocó en las enfermedades más difíciles de tratar. En otras palabras, hoy, cada enfermedad para la que tiene un medicamento es devastadora. Tal es el caso de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), para la que presentó su blockbuster Spinraza, catalogado como uno de los medicamentos más caros del mundo por los costos de su desarrollo. También ofrece medicamentos para tratar el Alzheimer, el Parkinson, la Ataxia de Friedreich o incluso la Depresión Posparto.

“Lo curioso es que, usualmente, podemos definir las empresas en función de los médicos a los que visitamos: siguiendo ese concepto, nos definiríamos como una empresa enfocada en neurociencia, pero científicamente, en verdad, estamos abordando el sistema inmunológico. Queremos hacer foco en las áreas en las que ya participamos, pero también buscamos avanzar hacia otras en las que podamos aprovechar nuestras capacidades, como la de inmunología”, explicó Viehbacher.

En esa línea, la compañía avanzó sobre un plan de diversificación mediante adquisiciones. “Si quisiéramos trazar este camino de forma orgánica, nos llevaría una década”, explicó el ejecutivo. Así, Biogen adquirió Reata en 2023, por US$7300 millones, que le permitió integrar a su portafolio a Skyclarys, el único tratamiento aprobado hasta entonces por el regulador estadounidense, FDA, para la Ataxia de Friedreich. Y, más recientemente, confirmó la compra de Human Immunology Biosciences, por US$1800 millones. “Tomamos los primeros 18 meses de ahorros y los utilizamos en esta operación, para sumar nuevos productos”, aclaró.

-¿Qué implica el desarrollo de medicamentos para enfermedades poco frecuentes, un segmento en el que pocas biotecnológicas participan?

-Somos la empresa de biotecnología independiente más antigua a nivel global, fundada en 1978. Partiendo de esa base, vemos que en este campo el nivel de ciencia e innovación es mucho mayor, respecto de otras grandes empresas farmacéuticas. Y por otro lado, también vemos la pasión por ayudar a los pacientes a recuperar sus vidas, a muchos jóvenes afectados por enfermedades que reciben un diagnóstico horrible. Tenemos la capacidad científica, la paciencia y la perseverancia para ir detrás de los pacientes y capacitar a los médicos junto a expertos en temas que quizás nunca vieron y que son clave para la detección de enfermedades. No hay muchas empresas en el campo de las enfermedades poco frecuentes, por lo que sentimos una ventaja competitiva, pero también una obligación moral.

-¿Cómo evalúa el segmento de las denominadas enfermedades raras o poco frecuentes?

-Uno de los mayores problemas de nuestra industria es que nos hemos vuelto demasiado dependientes del mercado estadounidense. A contramano, el segmento de las enfermedades raras nos permite tener un negocio más diversificado geográficamente: pueden afectar a muy pocas personas, pero dispersas en cualquier parte del mundo, donde también podemos encontrar médicos realmente calificados. Esto nos permite tener una organización presente en países como Argentina, México, Brasil y Colombia, entre otros. Para empresas gigantes, quizás esto no sea un buen negocio, porque las ventas no son tan grandes, pero para nosotros sí y se siente bien estar en él.

-¿Cuáles son los principales desafíos que Biogen enfrenta al operar en mercados internacionales con estrictas regulaciones y con distintas complejidades, como la Argentina?

-La Argentina exhibe una complejidad adicional por la moneda y por la inflación, pero tenemos una dirección financiera realmente impresionante. Asimismo, trabajamos con una visión de muy largo plazo y estamos preparados para invertir en esa línea: el lanzamiento de estos medicamentos al mercado lleva tiempo. Más allá de eso, en cada país hay diferentes autoridades reguladoras con distintos criterios, y la mejor forma de abordar el tema es mediante un equipo capacitado en cada mercado. En la Argentina, por ejemplo, hay un sistema sanitario muy complejo, con servicios públicos y privados, bastante fragmentado, pero nuestro equipo local sabe cómo gestionarlo. En cierto momento, todo negocio de una multinacional se reduce a las personas que conocen el mercado, en las que confiamos y a las que les brindamos espacio para gestionar. En Uruguay, por ejemplo, mediante una acción de nuestro equipo local, lanzamos productos de forma completamente virtual: nos comunicamos con los médicos a través de videollamadas y construimos un buen negocio con uno de nuestros productos.

-¿Cuáles son las principales oportunidades que identifica en la Argentina?

-Actualmente, la industria se encuentra frente a un cambio global y una transición hacia nuevos polos de investigación clínica, lo cual es una gran oportunidad para la Argentina, que podría resultar beneficiada. En el país, encontramos profesionales médicos muy calificados, al igual que reconocidas facultades de medicina. Como empresa, entonces, acá encontramos la oportunidad de conducir un mayor número de ensayos clínicos, porque no solo tenemos la capacidad, sino que también el costo es menor respecto de otros países. A la fecha, la Argentina cuenta con la tasa de estudios más alta por millón de habitantes de la región.


Descubre más desde FM Luzu 92.3 Mhz - Villa Luzuriaga

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Por fmluzucom

Descubre más desde FM Luzu 92.3 Mhz - Villa Luzuriaga

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo