38 AÑOS DE ¿DEMOCRACIA?

Ene 2, 2022

Por: Alejandro Mansilla


El 30 de Octubre de 1983, los Argentinos volvimos a recuperar el valor de una Nación que es la de votar a nuestros representantes y en esa elección la madurez política de la sociedad, la cual era de magnitud, ya que aún se poseía un alto grado de politización llevó a que la Unión Cívica Radical por medio de Raúl Alfonsín comenzara a gobernar respetando las instituciones republicanas, fundamentadas en la representación del pueblo y de las provincias a través del Congreso y que los jueces fueran elegidos y controlados por el parlamento y no por una maraña de carcamales que a dedo imponían un sistema de plena impunidad, mientras en centros clandestinos de detención torturaban y asesinaban a jóvenes que luchaban por ideas que lastimosamente no eran propiamente nacionales, sino de una profunda intoxicación roja y castrista pretendiendo hacer de la Argentina un satélite de los barbudos cubanos, pero eso sí, aquellos que incitaban a los estudiantes y jóvenes obreros a pelear por una concepción extranjera al peronismo, fueron los que por acuerdos y no tanto por milagros, permanecieron con vida, se hicieron millonarios y detentan actualmente el poder.
Raúl Alfonsín es considerado el padre de la democracia y eso es un error semántico que construyen mediante relatos los socialdemócratas inmersos en la UCR, el PJ y el PRO. Nadie puede negar que el radicalismo fue el principal partido que luchó a sangre y fuego para que en el país hubiese una genuina democracia electoral y eso se lo debemos a Leandro Alem e Hipólito Irigoyen, tío y sobrino que sí, pueden considerarse padres de la democracia, siendo que a fines del Siglo XIX y las primeras décadas del Siglo XX el voto era cantado, el cual derivaba en un fraude monumental para que el Autonomismo conservara privilegios y el pueblo en general se sacrificara para sostener esos bienes que los dirigentes políticos de la época habían logrado adquirir bajo la tutela del Estado.
Si en 1983 la historia marcaba que Ítalo Luder triunfaba, seguramente no iba a hacer recordado como “padre de la democracia” todo lo contrario, los socialdemócratas lo hubiesen atacado por pretender pacificar el país y si imaginamos que Herminio Iglesias ocupaba la gobernación bonaerense, de seguro iba a ser flanco de ataques verbales y de actos de terror por aquellos que en los ’70 colocaban bombas en donde sea para mostrarse rebeldes al sistema, pretendiendo que la ortodoxia peronista reaccionara también con violencia y así hacer un revival de Montoneros y ERP Vs. Peronismo.
Ahora, volviendo a estos 38 años de democracia ¿Qué nos dejó la misma? Y esto es fácil de catalogar.
Desindustrialización; desempleo; Aumento de la pobreza; hiperinflación; corrupción estructural; manipulación de la justicia; ataques terroristas sin resolver; tráficos de armas; crecimiento del narcotráfico; inseguridad; leyes laborales contrarias al derecho laboral; estancamiento económico; la profanación del mausoleo de Perón y el cercenamiento y robos de sus manos; el crimen de Cabezas; la persecución a los medios de comunicación; aparatos de inteligencia espiando a artistas, deportistas, empresarios, sindicalistas, periodistas, militantes sociales, familiares de víctimas de tragedias como la AMIA y el A.R.A. San Juan; mediocridad política; destrucción de la cultura nacional y la educación pública; abandono de la salud pública; tarifazos; especulación financiera; Vacunatorios V.I.P.; entre otras graves cosas.
Este resumen debe hacernos repensar que democracia deseamos para el futuro y que país merecemos los Argentinos.
En esta última elección legislativa, el 35% de los empadronados no fueron a votar y los que sí fueron, en la mayoría de los casos se vieron envueltos en votar a una grieta deplorable, causal de esto es, primero por la falta de cultura política y segundo, por las megas millonadas de dinero que invierten los principales frentes políticos, llámese Juntos por el Cambio y Frente de Todos, para instalarse en la opinión pública , utilizando los medios de comunicación masivos y las redes sociales pagas y ese dinero sino lo saben ciudadanos argentinos proviene del erario público que se retroalimenta de los impuestos que pagamos todos.
Es claro que existe un voto bronca que se derivó en beneficiar a José Luis Espert en Provincia de Buenos Aires, Javier Milei en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y al Trotskismo en general y este último modificó su táctica electoral, mencionando que anteriormente buscaban el voto del obrero de fábrica y como hoy existen menos fábricas y los pocos obreros que hay los rechazan dado que sus conflictos llevan al cierre de establecimientos y al aumento de la desocupación, entonces se encauzaron por la alternativa de los planes sociales, sí, como leen, planes sociales, que le han servido al Movimiento Evita, la Corriente Clasista y Combativa, Barrios de Pie y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular para armar sus partidos políticos, discutir decisiones de poder, empalmar funcionarios públicos y hacer una caja de dinero en negro para financiar movilizaciones y piquetes, entonces la izquierda buscó el mismo método, por medio del Polo Obrero, el Movimiento Socialista de los Trabajadores, la Organización Clasista Revolucionaria, el Movimiento Teresa Rodríguez, entre otras vertientes, patearon las puertas de Daniel Arroyo primero y de Juan Zabaleta luego y les sacaron programas y planes a granel para derramarlos en las villas e inundar de banderas rojas el conurbano y con ello lograron colocar concejales en La Matanza por ejemplo, que en 38 años de democracia el trotskismo jamás obtuvo ediles en el bastión del peronismo, que hoy en vez de bastión se transformó en bastón, ya que la renguera de la provincia se sostiene por los votos llevados por Espinoza pero que en dos años su performance electoral cayó en 230.000 votos en comparación con 2019 y podría ser que en 2023 La Matanza no avance y si el peronismo no quiere perder este municipio, deberá generar una gran interna y que gobierne un o una dirigente con la comprensión necesaria en pos de resolver los problemas de la gente.
38 años de democracia nos llevaron a que los Diputados Nacionales juren por cualquier cosa, ya no vale Dios y la Patria, solo vale la desvirtuación de los valores y de las virtudes.
Depende de la clase media que país querrá en 12 años. Un país gobernado por la izquierda que impondrá una policía secreta que controlará absolutamente todo y no seremos dueños de nada o un liberalismo atenuado que sume ideas del primer peronismo dónde se fortalezca la industria nacional y se compita con el mundo con la seriedad del caso y así crear empleos diversos y de permanencia, donde el trabajador sienta que pueda jubilarse y obtener un salario por encima de la inflación y así tener una vida digna y feliz.
Es una reflexión que debemos darnos todos.

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